Cómo aprender a fluir al principio de la relación

Por el 23 junio 2019 Amor

Cómo fluir en el amor

El inicio del enamoramiento describe las expectativas de quien se posiciona ante un horizonte ilusionante pero también incierto. Cada persona vive este periodo desde su situación y actitud. Fluir con naturalidad en este momento es una meta de felicidad en un tiempo en el que los bloqueos pueden estar causados por muchas razones: los miedos, las inseguridades, el cansancio, el deseo de un final feliz, la curiosidad por saber cuál será el siguiente capítulo…

Observa en qué momentos de tu vida has sido más feliz. Tanto en el plano profesional como en el ámbito personal, cuando ese escenario se produce existe una cuestión común: la conexión con el presente. Este aprendizaje no es innato, sino que se educa y se entrena. ¿Cómo aprender a fluir al principio de la relación?

Crea la realidad

En lugar de anticiparte a aquello que puede ocurrir y de imaginar un escenario de futuro hipotético, fluyes cuando tu intención conecta con la realidad del ahora. Es decir, cuando influyes en aquello que está ocurriendo ahora a partir de tu propia creatividad y la toma de decisiones. Fluyes cuando te implicas en la creación de aquello que deseas pero con naturalidad.

Fluyes cuando te sientes bien con esta creatividad, pero dejas de hacerlo cuando depositas sobre ti la responsabilidad absoluta de que esta historia avance. Si vives frecuentemente pensando en aquello que no has hecho en lugar de en aquello que sí has hecho entonces no estás fluyendo porque estás enfado en la carencia.

Crea la realidad viviendo el presente de esta historia sabiendo que no todos los detalles dependen de ti. Daniel Marques afirma: “Las relaciones entre dos personas existen para que ambas crezcan en conjunto y aprendan a vivir en el compartir de emociones y reflexiones personales”. Esta es una de las frases sabias de amor que refleja lo importante que es fluir.

Qué te impide fluir en el amor

Identifica qué te impide fluir

Cada persona que se encuentra en este tiempo tiene sus propias circunstancias de vida. Por ello, para aprender a fluir es recomendable que la persona identifique qué es aquello que le está impidiendo sentir esta libertad. Escúchate con sinceridad. ¿Qué puede impedir fluir a una persona en estas circunstancias? Son incontables las causas posibles.

Por ejemplo, el sentimiento de inferioridad o de superioridad que coloca al protagonista en un rol de desigualdad respecto al otro. El miedo intenso es otra experiencia que puede poner este freno. Un miedo que puede tener formas diferentes. Por ejemplo, el temor que tiene su origen en una experiencia del pasado mantenida en el recuerdo. El miedo al rechazo. El temor a ser uno mismo.

La indecisión. El vértigo ante el cambio. Dar un peso excesivo a la opinión de los demás. ¿Cuál es el origen de este temor que te impide fluir?

Creencias

El amor tiene un componente de teoría y de reflexión. Aunque la reflexión y la experiencia están muy unidas, si existe algún tipo de distancia entre ambos planos, si la persona desea una cosa pero hace la contraria, no está fluyendo con su propia realidad interna.

Por tanto, para aprender a fluir es positivo que intentes alinear tus hechos con el querer. El concepto querer es más fuerte que el deseo. Existen deseos que son efímeros y pasajeros. El querer está acompañado por el impulso de la voluntad.

Si actúas de un modo con la expectativa de que el resultado de esa acción derive en la imagen de felicidad que deseas, no estás fluyendo. Estás condicionando aquello que ocurre constantemente a la hipótesis de expectativas que no refuerzan la libertad sino que la limitan. Las expectativas pesan.

Tus creencias influyen en cómo te posicionas ante aquello que ocurre incluso antes de que pase. Intenta frenar cualquier tipo de apego. Por mucha ilusión que sientas con esta persona, tu felicidad no depende de estar con ese alguien. La alegría está en ti y en el encuentro contigo mismo.

Libérate de las expectativas para fluir

Respira

La filmoterapia muestra la experiencia del cine como medio de inspiración para reflexionar sobre la propia vida. Una de las películas que describe este aprendizaje de aprender a fluir en el amor y en la vida es Come Reza Ama, una historia protagonizada por Julia Roberts.

La actriz también protagoniza en la ficción el ejemplo de una protagonista que no fluye en el amor como describe el ejemplo de la cinta La boda de mi mejor amigo cuando la protagonista intenta anular la boda de su mejor amigo cuando solo quedan unos días para el evento y no observa la evidencia de que él está enamorado de su pareja.

Cuando no fluyes experimentas tensión, te sitúas en una posición de vigilancia, observas amenazas donde no las hay. Por el contrario, cuando fluyes observas el lado bueno de las cosas. ¿Cómo aprender a fluir al principio de la relación? Escucha tu corazón.


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