6 diferencias que desconoces entre el dolor y el sufrimiento amoroso

Por el 10 mayo 2017 Amor

Diferencias entre el dolor y el sufrimiento amoroso

El amor es un sentimiento que en su parte dulce, puede dar lugar a muchas alegrías. Sin embargo, también puede derivar en situaciones más tristes, por ejemplo, la ruptura, la infidelidad, la soledad en la relación, el final inesperado de una historia, el amor no correspondido… Generalmente, utilizamos la idea del dolor y el sufrimiento como conceptos que son idénticos en el plano del amor. Y sin embargo, existe una gran distancia entre ambos.

6 diferencias entre sentir dolor o sufrir por amor

1. El dolor tiene una causa externa. Por ejemplo, cuando tu pareja te dice que quiere romper contigo, te sientes ante un hecho que rompe con las expectativas de tu voluntad. El dolor amoroso nace de un motivo determinado. Sin embargo, el sufrimiento sentimental se prolonga en tu corazón a partir de las interpretaciones que tú haces. Por ejemplo, en una ruptura sufres cuando te preguntas: ¿Por qué me tuvo que pasar a mí?

2. Tú eres dueño de tu dolor. El sufrimiento en cambio te desborda. Esta es otra diferencia de matiz importante ante un desengaño sentimental. Una persona puede sentir dolor y continuar con su vida normal. Sin embargo, aquel que cae en el sufrimiento crónico puede alterar su rutina ante el dramatismo que le desborda.

Dolor y sufrimiento

3. El dolor es más breve. Desde el punto de vista del contexto temporal, el dolor por una decepción amorosa es más breve que el sufrimiento posterior que acompaña al duelo por esa herida.

4. Indefensión aprendida. En ocasiones, el sufrimiento se alimenta de la indefensión aprendida de quien a pesar de sufrir una situación de dolor no hace nada por cambiarla. Así ocurre, por ejemplo, en el caso de aquella persona que a pesar de vivir una relación tóxica, no rompe ese vínculo.

5. Del dolor se aprende. El sufrimiento es un lastre. Ya que el sufrimiento amoroso está vinculado con la inquietud de proyectar el futuro y no saber qué va a ocurrir exactamente. Por ejemplo, quien sufre por el abandono de su pareja teme no volver a encontrar a alguien con quien compartir su vida.

6. El dolor es inevitable. Es decir, cuando una persona se enamora, es vulnerable ante el riesgo de que sus expectativas se rompan. Sin embargo, el sufrimiento sí es más manejable. Para controlar el sufrimiento debes enfocarte no tanto en la realidad exterior sino en tu propio interior ya que es allí donde está el foco del dolor.

Disco rayado del sufrimiento

El disco rayado del sufrimiento amoroso

Imagina el caso de aquella persona que después de sentir el dolor por un amor no correspondido, cae en un círculo negativo de sufrimiento a partir del disco rayado de ideas repetidas del tipo: “¿Por qué me tuvo que pasar a mí? ¿Por qué tengo tan mala suerte? ¿Por qué no me quiere con todo lo que yo siento por él/ella?”. Es decir, si observas, este tipo de preguntas conduce a la victimización personal del protagonista que se compadece de sí mismo por lo que le ha ocurrido.

A nadie le gusta sentir dolor. Sin embargo, el sufrimiento nace de la propia actitud inconsciente de dar vueltas y vueltas en torno al mismo asunto. En ocasiones, esta forma de actuar es un modo de evitar la propia responsabilidad en la afrontación de la realidad. Es decir, mientras estamos estancados en nuestro sufrimiento, seguimos atados al pasado y no afrontamos la realidad del ahora.

¿Qué hacer para frenar el sufrimiento propio del desamor? Si no puedes hacer nada para modificar esa situación, entonces, tienes la alternativa de cambiar tu actitud. Todo ser humano desea amar y ser correspondido cuando abre su corazón a otra persona.

Sin embargo, en muchos casos ocurre que el sentimiento no es bidireccional. La mayoría de las personas han vivido una situación de este tipo en algún momento de su vida. Y sin embargo, el dolor se supera. Cuanto menos te recrees en ese sufrimiento antes pasarás página de ese dolor.

La práctica de mindfulness es una experiencia recomendable para entrenar el hábito de la atención plena en el presente ya que es en la casa del ahora donde todos tus miedos desaparecen. Y esos miedos son una forma de sufrimiento a través de nostalgias negativas de pasado y ansiedades limitantes de futuro. El midfulness, el yoga o el taichi son formas de gimnasia mental, siempre en contacto con el propio cuerpo.

La película “La boda de mi mejor amigo” protagonizada por Julia Roberts es un claro ejemplo de cómo una vez asimilada una información que rompe con los deseos románticos del corazón, la persona tiene la posibilidad de hacer lo correcto. Lo correcto para su propio bienestar. En el caso de la protagonista de la película, decide valorar esa amistad, asumiendo que el amor no pudo ser.

Si estás pasando por una situación sentimental difícil, no pongas tú todavía más sufrimiento a ese dolor. No te pongas la zancadilla emocional. Porque tú puedes ser tu principal apoyo, tu mejor amigo.

 


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