Cómo perdonar a un amigo que te hizo daño

Por el 29 marzo 2017 amigos

Perdonar a un amigo

La amistad requiere de tanta constancia, paciencia y respeto como el propio amor. Tal vez en algún momento de tu vida has vivido la situación de sentirte herido por un amigo y has tenido dificultades para perdonar y pasar página. Generalmente, es el orgullo el que nos bloquea en este tipo de circunstancia, es decir, es el propio ego el que nos lleva a dar más importancia todavía al objeto de esa herida. Cuando en realidad, nos sentimos libres cuando perdonamos y nos reencontramos emocionalmente con ese amigo desde una perspectiva más madura.

Solo cuando has echado de menos de verdad a un amigo que te hacía bien con su presencia y su compañía, te das cuenta de lo que significa la verdadera añoranza. Existen amigos medicina, personas que con su buena energía enriquecen tu vida. Y más allá de las diferencias, es recomendable luchar por esas amistades, hacer algo por cultivar esos vínculos que suman salud emocional a tu existencia y te hacen dar gracias a la vida.

Psicología del perdón

¿Cómo perdonar a un amigo que te hizo daño? Cambiando esta pregunta por esta otra: ¿Cuántas veces ese amigo te ha hecho feliz? Cambia el foco de atención, intenta observar esta amistad en perspectiva y lucha por estar a la altura de un lazo que exige lo mejor de ti. Es decir, las grandes historias de amistad se escriben a partir de la valentía y generosidad de sus protagonistas.

El tiempo es muy relativo en cuestión de amistad, puede ocurrir que haga un tiempo que te has distanciado de un amigo con quien te enfadaste. Sin embargo, es muy posible que si tomas la iniciativa del contacto, y todavía existe cariño entre ambos, cuando volváis a hablar sea como si no hubiese pasado el tiempo entre vosotros. A veces, damos muchas vueltas a situaciones que serían más sencillas haciendo una mejor gestión del lenguaje. Cambia los reproches por el mensaje “te he echado de menos”. Este mensaje es más constructivo si quieres acercar posiciones. Cada ser humano debe cuidar la relación consigo mismo, y el autoperdón también es un acto de bienestar.

Perdonar desde la libertad

Si quieres hacer una colección infinita de amigos perfectos, entonces, vas a descubrir por tu propia experiencia que es imposible conseguir este objetivo. Tú tienes paciencia con tus amigos al tolerar aquellas actitudes que te disgustan. Pero tus amigos también tienen paciencia contigo en el mismo punto.

Una amistad se compone de momentos. Al igual que la propia vida. Tú decides si quieres dar por terminada esta historia o por el contrario, quieres seguir potenciando una colección de situaciones con las que emocionarte, sentir y vivir la amistad. Porque mientras que la ira te mantiene anclado al pasado desde una visión reduccionista de esa relación, el perdón te permite avanzar. Especialmente, si consideras que esa relación merece la pena. En tu interior, encontrarás la respuesta.

Ser amigos como en la niñez

Ser amigos como en la infancia

Recuerda la naturalidad con la que cuando eras niño hacías nuevos amigos de una forma inesperada durante el tiempo de juegos en el parque o en el colegio. El juego se convierte en una terapia de amistad en la niñez y también, puede serlo en la etapa adulta. Entendiendo por juego, potenciar la parte lúdica de la vida a través del disfrute saludable y la ética personal de compartir momentos de entretenimiento con los amigos verdaderos. Es más fácil perdonar cuando observas la vida con sentido del humor. La risa es un buen mecanismo de defensa para evitar que el dolor por una ofensa derive en sufrimiento crónico.


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