La anuptafobia, el síndrome del miedo a la soltería

Por el 31 octubre 2015 Amor

La anuptafobia, el síndrome del miedo a la soltería

Existen distintas formas de vivir la soltería. Una de las más angusiosas es la anuptafobia, el síndrome del miedo a la soltería. Las personas que sienten tanto miedo a quedarse solas suelen tener un entorno que les hace sentir que no tener pareja es lo mismo que haber fracasado en la vida. Existen muchos convencionalismos sociales que tienden a vincular la felicidad con la idea de estar en pareja.

Esta creencia es una de las que puede aumentar el miedo a la soltería en personas que tienen más de 30 años. Un miedo que no remite tanto al presente como al futuro, es decir, su angustia aumenta cuando se proyectan a sí mismos en el mañana y se imaginan solos. Personas que viven buscando pareja de una forma casi permanente aunque sea en la idealidad de su pensamiento.

La anuptafobia, el síndrome del miedo a la soltería puede ser más frecuente en personas que tienen una baja autoestima y se preocupan en exceso por la imagen que causan en los demás. Pero a su vez, los pensamientos negativos que acompañan a este síndrome, también alimentan este autoconcepto negativo. Se trata de un círculo vicioso que conviene romper: ¿Cómo acabar con la la anuptafobia, el síndrome del miedo a la soltería que puede afectar por igual a solteros y solteras?

1. En primer lugar, conviene valorar la posibilidad de solicitar ayuda psicológica puesto que detrás del miedo a no tener pareja existe algo más profundo: el temor a estar solo con uno mismo. Un miedo que aumenta la dependencia emocional y produce un sufrimiento innecesario ya que no existe un único concepto de felicidad. No existe ninguna ecuación científica que pueda demostrar que los solteros son más infelices que los casados.

2. Conviene salir de la zona de confort para afrontar el miedo a la soledad en situaciones concretas. Por ejemplo, puede ser una experiencia de aprendizaje importante hacer un viaje en solitario. No se trata de viajar lejos de casa (todo aprendizaje debe de ser gradual). Pero el simple hecho de cambiar de ciudad durante unos días y alquilar una estancia en solitario en un hotel puede ser una iniciativa positiva para potenciar el autodescubrimiento de descubrir el valor que tiene la autonomía. Y esta autonomía sí que es uno de los principales motores de la felicidad tanto estando en pareja como estando soltero.

3. Ni estar casado es un cuento de hadas, ni estar soltero tampoco. Cada situación sentimental tiene sus puntos positivos y sus puntos negativos. Sin embargo, quienes sufren la anuptafobia, el síndrome del miedo a la soltería tienden a fijarse únicamente en lo negativo de no tener pareja. En ese caso, es muy importante cambiar el chip. Un buen ejercicio para comenzar este cambio es realizar el ejercicio de elaborar una lista con el mayor número de ideas posibles sobre las ventajas de estar soltero y colocar esta lista en un lugar visible de la casa.

4. Estar soltero no significa renunciar a las frases de amor. Pero recuerda que el amor comienza contigo mismo. Hoy es un buen día para decirte: «Yo me quiero».


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